Entrevista:
Por estructura el tipo de entrevista que se maneja alrededor de toda la
película es clínica y en cuanto a la conducción es abierta.
El
entrevistador: originalmente el doctor Breuer pretendía averiguar y sanar las molestias de desesperanza o
ideación suicida, que le aquejaban a su paciente Friedrich Nietzsche, quien no
había solicitado directamente su consulta, había convenciéndolo de atenderlo la
señorita Lou Salomé quien había sido el gran amor del filósofo y se sentía
culpable por haberlo abandonado y rechazado por lo que pensaba que debía
ayudarlo y requirió la ayuda del doctor.
En
su primer encuentro, el Doctor Breuer
trató de ser empático e intuitivo, mantuvo un tono de voz serena, audible y
segura, de recabar información con
precisión, expresarse con un lenguaje accesible y formal, pero no logró obtener
muchos frutos de la entrevista.
El entrevistado: Es importante hacer mención de que normalmente el elemento que
posee la información es quien abre las posibilidades para que la entrevista se
pueda dar de manera fructífera, sin embargo, el tipo de entrevistado al que el
Doctor Breuer se enfrentó tiene características particulares del tipo
“manipulador” según la teoría de los 4 tipos de Acevedo, por tal motivo
Nietzsche controlaba demasiado la información que decidía proporcionar y tenía
el objetivo de manejar la entrevista y al entrevistador a sus intereses.
En
cuanto el Doctor Breuer se da cuenta de que no puede obtener en la entrevista
convencional ningún tipo de información referente a sus estados emocionales, a
pesar de ser evidentes en sus escritos que el mismo doctor previamente había
leído, decidió invertir los roles en la entrevista clínica para que de manera
proyectiva el filósofo Friederich sanará a través de la dialéctica. En esta
parte:
El
entrevistador: A pesar de que Nietzsche en un principio se negaba a aceptar la
propuesta del doctor debido a que se sentía ignorante frente al entrenamiento
para la curación, en realidad era una gran oportunidad para poner en práctica
su filosofía.
Así
que la primer habilidad que se reconoce del ahora entrevistador es la atención
con que se presenta a entrevistar a su paciente, observa lo que dice, lo que
hace y de esta forma logra una empatía con el otro, así mismo la intuición tan
suspicaz, ya que sabía de que manera y en que momento precisamente intervenir
para obtener la información que deseaba, por supuesto que su percepción
respecto a lo que le sucedía al doctor Breuer con Anna O. era bastante amplia,
lo que le permitió de alguna manera identificarse parcialmente con él y mostrar
interés por lo que le aquejaba a este, así mismo comprenderlo, escucharlo y
poco a poco ayudarlo a hacer consciente su inconsciente y a sanar.
El
entrevistado: El doctor Breuer fue un entrevistado con una buena capacidad de
insight, con disposición al trabajo y de proporcionar la información necesaria,
con casi ninguna resistencia, todo lo cuál favoreció su proceso terapeútico y
logró comprender que para ver los demonios de los demás hay que ver antes los
propios y trabajar en ellos para que no riñan los unos con los otros y el
terapeuta sea incapaz de dar solución a ninguno de los dos.
BIBLIOGRAFÍA:
Película: When Nietzsche Wept (El día que Nietzsche lloró).


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